
Los ciudadanos, colectivos y sindicatos salen a la calle para protestar contra el genocidio que está cometiendo Israel contra el pueblo palestino. Pese a que la Corte Internacional de Justicia ha ordenado al Gobierno israelí un cese al fuego y el fiscal ha solicitado una orden de detención contra Benjamin Netanyahu, se han cifrado al menos 45 muertos en un nuevo ataque sobre Rafah.
Ya ha habido más de una decena de manifestaciones en París para protestar contra el genocidio que Israel está cometiendo en Palestina y contra la inacción del Gobierno francés. Las últimas manifestaciones habían acabado en Place Nation con unos pocos valientes bajo la lluvia, pero esta vez fue diferente. Se cumplían 76 años de la Nakba, el éxodo forzoso de más de 700.000 palestinos tras la guerra árabe-israelí en 1948, y el tiempo impredecible de la capital dio una tregua a los manifestantes que se contaron por miles el pasado sábado.

La marcha de solidaridad y apoyo al pueblo palestino, respaldada por Fédération Syndicale Unitaire y la CGT Union Régionale Île-de-France, se inició en Place de la République y los cánticos contra la barbarie resonaron por el Boulevard de Charonne. Mientras unos discuten por si “jurídicamente es o no un genocidio” y otros realizan gestos simbólicos como reconocimientos tardíos, el tiempo de los palestinos se acaba.

El lector que haya tenido la oportunidad de ver el mapa de Gaza habrá visto como todos sus habitantes han sido empujados, los supervivientes, hacia Rafah, la última región fronteriza con Egipto. Una vez han sido arrinconados bajo el pretexto de la “evacuación”, Israel ha seguido con los bombardeos. El más reciente en un campamento de refugiados: 45 personas asesinadas y ya van más de 30.000.

En las calles de París las ciudadanas y ciudadanos piden el embargo de armas, la ruptura de relaciones y cualquier otra acción que permita detener la matanza sistemática de mujeres, hombres y niños. Claman y suplican a sus gobernantes mientras la marcha termina hasta ahogarse en un grito mudo en la Place Nation.